La Historia
El Legado de Bruguera
Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, 13 Rue del Percebe, Anacleto, las Hermanas Gilda, El Capitán Trueno, Superlópez o Esther siguen estando en el mercado y son parte de nuestro patrimonio cultural. Su impacto fue enorme, y su huella sigue presente cuatro décadas después de su cierre.
La Realidad de los Autores
Detrás de estos iconos culturales se escondía una realidad muy diferente. Los autores que los creaban (nombres como Ibáñez, Escobar, Vázquez, Cifré o Raf) trabajaban en condiciones extremadamente duras: además de cobrar salarios bajos, no se les reconocían sus derechos como creadores de los personajes y los originales de las historietas eran retenidos por la editorial.
Los Originales Perdidos
Muchos autores nunca recuperaron sus páginas, y en muchos casos estas fueron destruidas, robadas o vendidas clandestinamente. El problema es que Editorial Bruguera no existe desde hace décadas, pero el actual propietario de los originales no contempla su devolución, manteniéndolos en una ubicación desconocida.
La Búsqueda de Justicia
Actualmente, los herederos de los autores han comenzado a alzar la voz reclamando esos originales. Hijos y nietos de los dibujantes han documentado cómo sus familiares nunca recuperaron sus obras, o recibieron apenas unas pocas páginas o rescaladas por empleados de la editorial.
"Esos originales no son solamente un legado personal: son patrimonio artístico de nuestro país al que le corresponde estar en su ubicación adecuada, donde les corresponde".
— Xavi Fortino